Y tú, LOGOPEDA, ¿das valor a lo que haces?

Estimada o estimado logopeda:

Llevaba tiempo queriendo escribir esta entrada. Quizás, las horas que dedico a mi trabajo me lo han impedido hasta ahora.

Precisamente por ello, he estado reflexionando mucho acerca de mi profesión: la logopedia. Y del valor que veo que en muchas ocasiones se le da. Y creo que debía compartirlo.

¿Has pensado alguna vez en el valor que le das a tu trabajo? ¿En el valor que le dan las personas de tu alrededor? ¿Tus pacientes? ¿Las personas que contratan tus servicios, en caso de ser estos, privados?

Mi servicio, en la actualidad, es privado. Todos sabemos cómo están las cosas en el ámbito público (¡deseo de todo corazón que la situación mejore!). Cuando las personas que acuden a mí preguntan el precio de mis servicios, algunas lo aceptan y entienden el precio y otras sin embargo, se echan las manos a la cabeza. Yo explico una y otra vez que la Logopedia no son clases particulares. No es “jugar” con los niños (que en parte es lo que puede verse, porque yo juego, ¡y mucho!). No es un trabajo al azar y a ver qué ocurre. Hay mucho más ahí detrás, mucho trabajo que no se ve.

¿Qué hay de los estudios que llevamos a cabo para obtener la titulación? ¿Qué hay de los estudios de postgrado para una mayor especialización? ¿Y de los cursos de formación que continuamos haciendo para seguir aprendiendo y actualizándonos? ¿Y de las horas que invertimos en corregir  y analizar datos de pruebas de evaluación? ¿En elaborar un plan de intervención lo más ajustado a las necesidades de cada paciente? ¿Qué hay de todo eso? Pues simplemente… no se ve. Y como no se ve, en muchos casos, no se valora.

 Tengamos en cuenta una cosa: en el ámbito privado, los y las logopedas ofrecemos un servicio que soluciona un problema y/o ayuda a mejorar la calidad de vida de muchas personas. ¿Qué recibimos a cambio? Recibimos el valor que nosotros y nosotras mismas le estamos dando a lo que hacemos.

Eso sí, para darle valor, evidentemente, hay que hacer las cosas bien:

No dejes de formarte. Jamás pienses que lo sabes todo. Si te llega un caso y no sabes cómo abordarlo, asume lo que no sabes… y o bien, te formas para ello o bien, derivas a otro u otra compañera que pueda hacerlo. Sé honesto con tus pacientes. Explícales bien en qué consiste lo que haces y cómo lo haces, que siempre dispongan de toda la información. Dedica tiempo a escuchar sus necesidades porque pueden darte muchas pistas sobre cómo abordar una intervención. Ten todos los papeles en regla ¡por favor! No podemos exigir que se valore la Logopedia si no asumimos nuestras responsabilidades fiscales. Entrega los documentos pertinentes: consentimiento informado, contrato de prestación de servicios y documento de protección de datos. Nuestros pacientes tienen derechos y debemos respetarlos. Proporciona documentos explicativos y justificativos de lo que has evaluado y por qué, un plan de intervención ajustado a los resultados y realiza todos los seguimientos pertinentes para valorar la evolución. Sé coherente y no intervengas más tiempo del necesario.

¿Por qué hacer las cosas bien?

Porque eso dará valor a lo que haces, a lo que hacemos. Dará valor a la LOGOPEDIA, y muchas personas cambiarán su percepción de la misma.

Somos una profesión sanitaria. Es justo darle valor a lo que hacemos.

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Comentarios en “Y tú, LOGOPEDA, ¿das valor a lo que haces?

  1. Maria, es muy cierto lo que has dicho, es un honor encontrar compañeras como las vosotras que publicais cositas interesantes y de gran ayuda…. gracias por compartirlo. Al igual que Natalia Redondo… lo difundo con tu permiso.

  2. Totalmente de acuerdo.
    Siempre digo que no cobramos por lo que hacemos si no por lo que sabemos.
    Un trabajo bien hecho siempre será valorado.

  3. Genial María, si no empezamos los mismos logopedas, cómo pretendemos que los demás nos valoren? Precisamente ayer, una amiga me contaba su experiencia en el logopeda y quedé impactada de la poca profesionalidad que demostró en un par de sesiones. Y ella, mi amiga, me llamaba para saber si eso era normal. Muchas gracias por este artículo! Si me permites, lo comparto.
    Un saludo,
    Laura

  4. Todo trabajo bien hecho de forma profesional y con pasion no tiene porque ser descalificado , me parece muy importante lo que escribes sobre todo dando o explicando el valor de tu trabajo , mas alla del costo fisico por decirlo de alguna manera. Yo siempre a los pacientes o clientes que me cuestionan algo referente a trabajo, trato de llevarlos a su ambito de trabajo para ver si se dan cuenta en algunos casos funciona y en otros no.
    Interesantes los temas que tocas en tu blog.

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