Hablemos de Dislexia… Primera Parte

Imagino que hablar de dislexia no es tan fácil como puede parecer en un principio. He estudiado, he buscado en manuales, libros teóricos, he visto documentales, películas, reportajes…he acudido a congresos y jornadas… Y aunque todos ellos me han acercado un poquito más al concepto, he llegado a una conclusión: me queda mucho por aprender y un mundo por descubrir.

¿Qué es la dislexia? Os lo voy a explicar… o al menos, a tratar de hacerlo.

Para explicar las dificultades que tiene un niño o una niña con dislexia es necesario detallar cómo funcionamos los lectores “normales”. Allá voy:

Digamos que cuando leemos hacemos cuatro cosas importantes:

  • Recibimos la información a través de los sentidos, en este caso, de la vista.
  • Accedemos a las palabras que tenemos almacenadas en nuestro “almacén de palabras” y les damos un significado.
  • Organizamos esas palabras en frases y oraciones.
  • Accedemos al significado del mensaje global.

Ahora bien, ¿cómo recuperamos las palabras de ese almacén?

Podemos hacerlo de dos maneras:

  • Acudir directamente a nuestro almacén de palabras y buscar la que hemos leído. Eso significa que la conocemos y que podemos ir directamente a su significado. A esta manera de recuperar las palabras la llamamos VÍA VISUAL.

 

  • Descomponer esa palabra letra por letra, transformar esas letras en sonidos, interpretarlos y acceder al significado. Eso significa que no conocemos la palabra visualmente. A esta otra manera la llamamos VÍA FONOLÓGICA.

 

Hasta aquí estamos hablando lo que hace una lector sin dificultades. Ahora bien,

¿QUÉ ES LO QUE FALLA EN EL DISLÉXICO?

O falla la vía visual, o falla la vía fonológica o fallan las dos.

¿Qué pasa si falla la vía visual?

El niño no puede acceder a su almacén de palabras, por lo que va a utilizar la vía fonológica: va a leer letra por letra, lo que hará que su lectura sea muy muy lenta.

¿Qué pasa si falla la vía fonológica?

El niño va a tener dificultades para descomponer la palabra letra a letra por lo que va a recurrir a su almacén de palabras. Esto significa que si no tiene esa palabra, tenderá a cambiarla por otra que se parezca.

En ambos casos, el significado, en gran parte de los casos, se verá también alterado y será difícil que comprendan lo que están leyendo.

Si tenemos en cuenta que en la escuela se trabaja casi al 100% con contenidos escritos, puedo afirmar que los niños disléxicos tienen que enfrentarse día a día y de forma irremediable a su más temida enemiga: la lectura.

Y eso supone un esfuerzo extra (no nos podemos llegar a imaginar cuánto), y una carga emocional que a veces supera los límites de la niñez.

Y por si esto no fuese suficiente, en muchos casos, además, va asociada a otros trastornos:

  • Trastorno del cálculo (discalculia)
  • Trastorno de la escritura (Disortografía/Disgrafía)
  • Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH)
  • Trastorno de la coordinación (dispraxia)
  • Trastornos emocionales.

Y la pregunta del millón…

¿POR QUÉ OCURRE TODO ESTO?

Responderé a esta pregunta en mi siguiente entrada “Hablemos de dislexia… Segunda Parte”

 ¡No te la pierdas!

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Comentarios en “Hablemos de Dislexia… Primera Parte

  1. Gracias por la informacion. La dslexia en un adulto, se puede tratar?? Porque creo que la he tenido y esto ha limitado mi trabajo, por falta de congianza.
    Espero ver la segunda parte,
    Un saludo

    1. Hola Ofelia!

      Por supuesto que puede tratarse. No obstante, si has llegado a la edad adulta superando esas dificultades, es que has sabido compensarlas! Y eso demuestra, por tu parte, una gran capacidad de superación y de saber buscar alternativas!! Enhorabuena por ello! 🙂

      En la segunda parte encontrarás mucha más información!! No te la pierdas!!! 😉

      1. Maria,
        En primer lugar agradecerte la aportación que haces con respecto a la #dislexia. :-)))
        Tengo #dislexia. He trabajado 35 años como profesor de lenguas -castellano y catalán- en escuelas de adultos y debo aclarar que resulta muy difícil saber si los problemas de aprendizaje de la lengua en un nivel adulto es como consecuencia de un problema cognitivo o bien responde a una situación de “diversidad sensorial” como la dislexia.
        En los jóvenes que venían con un “fracaso escolar” profundo, casi siempre había un episodio de dislexia -jóvenes no detectados ni tratados en la escuela-
        En las personas adultas los problemas derivados de la dislexia no tienen solución…
        Hay que aprender a buscar estrategias y sobre todo y más importante, dedicar el esfuerzo en aquellos aspectos que puedan resultar más productivos de acuerdo a tus intereses y habilidades. No se me ocurriría apuntarme a un curso de música o inglés (cosa que me gustaría profundamente), pero podría matricularme en un curso para aprender otro lenguaje de programación informático, de dibujo o de análisis matemático…
        Muchas gracias por tu atención.

  2. Hola Mery,

    está útlima entrada del blog es genial, yo no tengo dilexia y soy adulta. Sin embargo, me ocurre a veces que sé qué concepto quiero decir, y sé porque letra empieza pero soy incapaz de ver todas las letras en mi cabeza, la palabra no soy capaz de recordarla, y tengo que decir, por ejemplo: cómo se llama eso que empieza por “C” y que significa que está reducido (porque busco la palabra compresión). Me suele ocurrir con palabras que no tienen objetos físicos asociados, que son sólo conceptos. ¿Sabes si esto que me pasa tiene nombre?

    Por otro lado, quiero decirte que me encanta tu web, que es muy linda y que se nota que está hecha con mucho cariño, honestidad y ganas. Enhorabuena!

    1. Hola Nuria! Tu pregunta es muy interesante. Lo que nos cuentas es algo que nos ocurre a todos. A medida que crecemos, vamos almacenando cada vez más palabras, pero no lo hacemos de forma aleatoria. Muchas veces, cuando queremos acceder a ellas, no podemos y solemos decir: “lo tengo en la punta de la lengua”!(a lo que nosotros llamamos fenómeno de la punta de la lengua) y empezamos a “buscarlas” en función de su significado, de su categoría semántica, de su parecido con otras, de la cantidad de letras que tiene… es decir, buscamos una serie de características que nos acerquen más a ella, hasta que finalmente la encontramos.

      Hay un tipo de tarea en el que esto puede verse muy bien: alguien te dice una palabra (por ejemplo: perro) y en un determinado periodo de tiempo tienes que escribir todas las palabras que se te ocurran a raíz de la que se te ha dicho. El resultado da una pista del tipo de asociaciones que haces a la hora de acceder al léxico.

      ¡Te animo a que lo pruebes!

      Muchas gracias por el comentario. Me alegro mucho de que te guste la página!
      Un abrazo!

  3. Esta página es simplemente genial, se nota que tienes muchos conocimientos y ganas de trabajar y sobre todo mucha seguridad en lo que haces, que eso es muy importante a la hora de intervenir con trastornos del desarrollo.
    ¡ENHORABUENA!

  4. Muy buena explicación así mismo te informa porque un pequeñin se le dificulta una sensilla actividad, como el descomponer o hacer una oración, el hacer un DIctado, ordenar, completar palabras, no es que no aprenda hay un trastorno que atender, muchas veces no son atendidos…

  5. ESTO DEBERÍA SER EL OBJETO DE DEDICACIÓN NACIONAL, ENCONTRAR EL POR QUÉ DE LAS DIFICULTADES CON LAS QUE NOS ENCONTRAMOS LAS PERSONAS EN EL DESARROLLO DE NUESTRA VIDA. ¡FELICITACIONES A LOS QUE QUE YA LO HACÉIS!

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