Hablemos de Terapia Ocupacional

Durante muchos años, al igual que pasó con la LOGOPEDIA, la Terapia Ocupacional ha sido una completa desconocida y ha quedado relegada a un segundo plano en relación a otras profesiones sanitarias. Pero, por suerte, hoy por hoy, empieza a tener una mayor visibilidad y el conocimiento sobre la misma está aumentando de forma exponencial.

No obstante, quiero aportar mi granito de arena y tengo la suerte de poder hacerlo a través de una gran profesional como Sonia Soriano. Os dejo con la entrevista…

Hola Sonia, es un placer poder contar contigo en esta entrevista. Muchas personas que nos lean desconocerán lo que es la Terapia Ocupacional. ¿Qué te parece si comenzamos por una visión general y nos explicas en qué consiste?

Hola María! Como bien dices, el desconocimiento de la misma crea algunas dudas y el hecho de que otros profesionales como tú, al igual que las personas con las que trabajamos, mostréis este interés, nos da mucha fuerza para continuar dándola a conocer.

La Terapia Ocupacional es la profesión que emplea una parte muy importante de la vida de la persona como medio para alcanzar la máxima INDEPENDENCIA en el día a día: la OCUPACIÓN.

Lo hace analizando las dificultades, pudiendo así valorar cómo potenciar las habilidades o compensar las carencias a través de actividades que resulten significativas para la persona. Pero no lo hace de cualquier manera claro, tenemos modelos y enfoques que ajustan y guían esta práctica para poder garantizar unos resultados satisfactorios.

El terapeuta ocupacional aporta calidad de vida.

 Entonces, y especificando un poco más, ¿cuándo una persona puede acudir a un Terapeuta Ocupacional?

 Mira, para entenderlo bien, vamos a pensar en esas pequeñas actividades que llevamos a cabo en nuestro día a día y que hacen posible que disfrutemos de nuestra autonomía para desenvolvernos según las exigencias del entorno.

Todos los días nos vestimos, nos aseamos, desayunamos, respondemos ante las obligaciones de la escuela, trabajo u otras ocupaciones, comemos, recogemos las cosas que empleamos, cocinamos, compramos, dormimos, planificamos actividades, resolvemos situaciones… y un sinfín de cosas más. Lo hacemos de forma tan mecánica que no nos damos cuenta de lo complicado que es hasta que surge una dificultad. Esta dificultad (sea puntual o permanente) provoca que tengamos que pedir ayuda a los que están a nuestro alrededor y en función del grado de la misma, perdemos independencia.

Por tanto, respondiendo a la pregunta, puede acudir cualquier persona (niño o adulto) que, con diagnóstico o sin él, por un motivo físico, motor, social, cognitivo y/o sensorial sea susceptible de presentar dificultades en su día a día.

 Pero, ¿un terapeuta ocupacional puede trabajar en todos esos ámbitos o, al igual que la logopedia, va especializándose poco a poco en uno de ellos?

Digamos que, al acabar la carrera, tienes un abanico de opciones para iniciarte pero, como todo profesional, debes ir especializándote en un ámbito según las exigencias de aquel en el que estés trabajando. Te debes a esas personas y, para ejercer profesionalmente hay que cumplir con esas necesidades que te plantean de forma ética. Para ello, al igual que en la logopedia u otras profesiones sanitarias, hay cursos, post-grados, talleres prácticos y otros recursos avalados por la evidencia científica y  organismos cualificados, que certifican tus conocimientos para el ejercicio de la profesión en ese ámbito.

Al igual que con la logopedia, no basta con tener el título universitario y hay que estar constantemente en reciclaje profesional.

 ¿Cuál es tu especialidad?

 Bueno María pues verás, yo he tenido mucha suerte y he podido trabajar en muchos ámbitos de los que hablábamos antes, por lo que he podido elegir en cuál especializarme. Estoy hablando del sensorial. Hace unos años empecé a trabajar con niños con dificultades del desarrollo cuyo procesamiento sensorial estaba limitando su organización conductual y, por tanto, su desarrollo, aprendizaje y relación con el entorno. Los intereses en su principal ocupación (el juego) eran distintos, restringidos o incluso nulos y, es muy bonito ver, cómo la terapia ocupacional basada en el enfoque de integración sensorial, acerca este abanico de posibilidades a los niños con dificultades.

¿En qué consiste y a quién va dirigida?

 Pues esta pregunta es muy interesante porque la integración sensorial es algo innato a todas las personas. Cuando nacemos, nuestras primeras experiencias con el mundo son a través de los sistemas sensoriales. Concretamente, a través del propioceptivo (información que recibimos del propio cuerpo), vestibular (información de nuestra posición con respecto a la gravedad y movimiento) y el táctil (que todo el mundo conoce). Por ello, en función de cómo procesemos esta información, nuestro sistema nervioso provoca una respuesta. Si algo nos molesta, lloramos, si algo nos gusta, reímos.

Para que nos entendamos: todo el mundo tiene actividades que le ayudan a regularse, es decir, a mantener un estado de alerta óptimo para desenvolvernos en esas exigencias diarias de las que hablábamos antes.  Por ejemplo: Hay personas que salen a correr por la mañana porque les despeja, mientras que otras lo hacen por la noche porque les relaja; Otras a las que el pilates o yoga les encanta y, por el contrario, gente que necesita un deporte de contacto. Cada actividad provoca un efecto en nosotros en función de los sistemas sensoriales que intervengan en ello.

Por tanto, desde que nacemos, el cómo procesamos esa información, va a afectar a nuestros intereses. Si el movimiento no me gusta mucho, me costará más aprender a caminar mientras que, si me encanta, enseguida aprenderé a manejar mi cuerpo. ¿De qué depende que esto me guste más o menos? De cómo entienda la información que me llega del sistema vestibular y/o propioceptivo porque si no percibo bien mi cuerpo, me sentiré más inseguro para moverlo.

Ahora bien, no nos escandalicemos. TODOS procesamos la información de forma diferente y esto NO es una señal de que algo va mal. ¿Cuándo debemos preocuparnos? Cuándo esa forma de recibir, procesar y responder a la información afecta a mi estado de alerta, es decir, a la capacidad de mi sistema nervioso para elegir de manera automática qué estímulos son relevantes y cuáles no, haciendo caso a los primeros y obviando los segundos. Resumiendo, en el momento que la manera de INTEGRAR la información que recibo, afecta a mi vida de tal forma que me limita en el desarrollo y/o aprendizaje.

 Acláranos una cosa Sonia, se ha oído muchas veces hablar de Terapia de estimulación sensorial. ¿Es lo mismo que Integración Sensorial?

 Rotundamente NO. Verás hay un matiz importante en los propios términos. Cuando hablamos de estimulación, estamos refiriéndonos a lo que nosotros le hacemos a la persona, es decir, que la persona es un agente pasivo durante la intervención; mientras que, al  hablar de INTEGRACIÓN, estamos hablando de la capacidad de la persona para recibir, procesar y responder a lo que sucede. Por tanto durante el proceso de la integración sensorial, la persona está SIEMPRE activa. El terapeuta, en función de las características y la conducta de la persona, facilita la mejora del procesamiento para que realmente su sistema nervioso adquiera ese aprendizaje.

Me alegra que me hagas esa pregunta porque hay que tener mucho cuidado. Si un niño tiene dificultades para recibir o interpretar un estímulo y nosotros se lo presentamos de forma constante tratando de emplear la “estimulación sensorial” podríamos provocar el efecto contrario al deseado. No sólo eso, sino que si lo exponemos de forma constante y sin saber cómo está afectándole, podríamos llegar a provocar una sobrecarga sensorial, haciendo que su cerebro desconecte por completo durante un periodo de tiempo. Es lo que se conoce como shutdown.

Para poder diferenciar bien las necesidades y cómo hacerlo es necesaria una formación muy específica y regulada por los organismos competentes. En España el organismo competente para salvaguardar que las personas que trabajan en ello tienen la titulación pertinente es la AEIS (Asociación Española de Integración Sensorial) la cual pone a disposición pública en su web un listado de profesionales que cumplen con los requisitos de formación.

Muchas gracias por tus aportaciones Sonia. Creo que todo lo que nos has contado puede contribuir de forma muy positiva en el conocimiento de tu profesión.

De nuevo gracias a ti por tu interés, los profesionales debemos trabajar juntos por las personas que requieren de nuestros servicios y, para ello, hay que conocer lo máximo posible los beneficios que los demás pueden aportarnos. La logopedia y la terapia ocupacional (entre otras) son profesiones con resultados muy satisfactorios por separado, por lo que, de la mano… son imparables.

Y con esto finalizamos la entrevista. Espero que hayamos ayudado a dar a conocer un poquito más lo que es la Terapia Ocupacional, y dentro de la misma, el enfoque de Integración Sensorial. No os perdáis las próximas entradas, porque… ¡habrá muchas novedades! 🙂

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Comentarios en “Hablemos de Terapia Ocupacional

  1. Ha quedado todo bastante clarito. Se nota que eres una gran profesional, Sonia, gran dominio del tema..
    Y en cuanto a la entrevistadora, preguntas bien seleccionadas para quela gente conozca mas vuestro trabajo

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